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¿Quieres Razones Para Tomarte Un Descanso En El trabajo?

“¿Cuál es el secreto de tu éxito? Fácil. Trabajo dos horas más que los demás”.

¿Cuántas veces has oído esta frase? ¿Cuántas veces te han dicho que para tener éxito hay que trabajar mucho, que hay que trabajar más que los demás?

Seguramente te resulta muy familiar. De hecho, es una de esas frases que se repiten constantemente.

Trabajar más para conseguir más tiene sentido. Las cosas no son fáciles. Tienes que dedicarles el esfuerzo que se merecen. Si trabajas más y si trabajas más que los demás, es muy probable que consigas más cosas que ellos.

En cualquier caso, todo tiene matizaciones “Trabajar más” es una de esas frases que hay que matizar.

Trabajar está bien. Debes estar centrado. Tener foco en lo que haces. Pero debes gestionarlo con cuidado. Al final, todo esto no pasa por trabajar más sino por trabajar más inteligentemente.

¿Dónde está el límite?

Te resulta intuitivo entender cuál es la capacidad máxima de un vaso. Lo rellenas de agua hasta el borde. Si sigues con el agua, al final termina saliéndose. ¿Por qué? Porque el vaso no tiene suficiente capacidad.

Es fácil entender que un vaso tiene una capacidad limitada. Sin embargo, no resulta tan intuitivo asumir que no podemos con todo. Que has llegado a tu límite. A partir de ahí, las cosas van más lentas. Todo nos cuesta más.

Trabajar más no es la solución. De hecho, puede ser el problema. Cuanta más agua echas en un vaso lleno, más agua se pierde. A ti te pasa lo mismo. Ésa es una buena razón para tomarte un descanso.

Las ideas hay que buscarlas

Creo que fue Picasso el que dijo que “Si te llega la inspiración es mejor que te coja trabajando”. Seguramente es así. Pero hay momentos en los que el bloqueo no deja pasar las ideas.

La inspiración no es un tema sencillo. Hay momentos y momentos. Hay momentos en los que las ideas llegan con facilidad. Se amontonan. Sólo tienes que organizarlas y darles entrada. En otras ocasiones cuesta más.

Cuando tienes problemas para generar ideas, cambia cosas. Si sigues haciendo lo mismo es muy probable que sigas sin ideas. Hacer algo diferente estimula la imaginación. Provoca pensamientos diferentes. Establece nuevas conexiones.

Tómate un descanso. Bébete un café. Charla con un compañero. Rompe la rutina del trabajo. Es muy probable que, si agitas tu agenda, surja algo interesante.

Acelera las transiciones

Hay muchas formas de trabajar. Algunos trabajan con varios temas abiertos. Van pasando de uno a otro a base de pequeños impulsos. Otros prefieren organizarse el trabajo en paquetes de contenido. Ahora, toca preparar las reuniones. Después, hago todas las llamadas planificadas y devuelvo las pendientes. Más tarde…

Cada uno se organiza como le parece más conveniente. Pero la multitarea suele dar problemas. Los que se organizan el trabajo con paquetes de contenido suelen avanzar más. Aprovechan mejor su tiempo. Tienen menos transiciones.

Las transiciones son un elemento importante. Son la bisagra entre dos contenidos diferentes. Cuando las transiciones son “no transiciones”, es decir, cuando pasas de un tema a otro sin desconectar, arrastras un poso de las tareas anteriores. Se queda durante un tiempo en tu cabeza y no te permite centrarte al 100% en las nuevas.

Un break es una gran solución. Tómate unos minutos de descanso y deja que los posos se diluyan, se pierdan y no molesten. Así, podrás empezar un nuevo capítulo desde el minuto uno. Sin tener que preocuparte de otros elementos que dificultan tu atención.

Trabajar duro es una buena idea siempre que la controles. Los límites están para respetarlos. Cuando no les prestas atención, puedes tener problemas. Eres menos productivo, tienes menos ideas y pierdes concentración. Sí, incluso trabajando dos horas más que los demás.

Salvador Figueros

Foto: Horian Varlan / flickr

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{ 2 comments… add one }

  • Joel Pinto 30 octubre, 2011, 6:49

    Hola, Salvador

    Muy buen artículo, pero creo que no va a ser “trabajar más” la solución, sino “trabajar mejor”. De la manera que escojas, pero mejor: si te organizas por “paquetes de contenidos”, si haces un break entre tareas, si paseas al perro, si vas a la máquina del café o cualquier otra cosa, debes siempre tratar de ser más eficiente, avanzar en las tareas que tienes pendientes y terminarlas, para que no se queden pendientes para siempre.

    Dicen que “no por mucho madrugar, amanece más temprano” y es como tu ejemplo del vaso: cuando se llena, se llenó y no puede llevar más agua.

    • Salvador Figueros 30 octubre, 2011, 8:38

      Hola Joel,

      Efectivamente. Madrugando o llenando vasos, cuando llegas al límite, no hay mucho más aunque lo intentes.
      Saludos

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