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“Anónimo” No Es Una Buena Palabra

Me gusta echarle un vistazo a los comentarios de los blogs que leo. A veces, encuentras cosas interesantes. Algunas veces, los comentarios son tan buenos como el artículo.

No siempre es así, pero ocurre y cuando pasa es agradable. Por lo general, estos comentarios son comentarios serios. No es una cuestión de estilo. Tampoco tiene que ver con la posición (a favor o en contra). Da lo mismo. Son serios porque defienden una idea, la que sea, la argumentan y la firman.

Las ideas hay que respaldarlas

Todos tenemos el derecho a hablar. Debemos hacerlo. Si estamos de acuerdo, podemos aportar algo, añadir algo que complete el sentido de lo que comentamos. Si  tu enfoque es distinto, ¡perfecto!, cuéntanoslo. Dinos porqué. Qué es lo que no termina de encajar. Queremos saberlo.

Después vemos quién es el autor del comentario. Está ahí de forma transparente. Sostiene lo que dice con su presencia. Cuando hay link, puedes hacer click. Quizá te ayude a poner en contexto lo que dice.

“Anónimo” no  es una buena palabra

Otras veces, hay comentarios, pero no hay firma. Nadie los respalda. Cuando esto ocurre, aparece la palabra “anónimo”. No me gusta demasiado. Es un comentario sin cara.

La palabra “anónimo” esconde la identidad. ¿Por qué? ¿Cuándo se esconde la identidad? Cuando se quieren separar los actos de las personas. Cuando hay algo que esconder. Lo que sea. Las ideas sin respaldo son menos ideas.

Puedes hablar. Puedes decir lo que quieras. Puedes cambiar de ideas. Puedes hacer casi de todo. Pero firma lo que haces. Defiéndelo. Así se gana la credibilidad. Así son las ideas que importan.

Salvador Figueros

Foto: florian kuhlmann / flickr

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{ 2 comments… add one }

  • Joel Pinto 9 octubre, 2011, 21:50

    Estoy definitivamente contigo, Salvador
    En una época en la que hablamos de honestidad y transparencia como elementos claves en el desarrollo de relaciones, tanto con clientes como con personas, la honestidad se rompe como un cristal cuando la persona no muestra su cara, aunque no sea una foto actual, o le ponga algo de “Photoshop”, o algo… pero definitivamente, no un “anónimo” y mucho menos, “una careta”.

    Como tu bien dices, cuando no muestro mi identidad, algo debo ocultar. Hace algún tiempo hubo un debate en un grupo de Linkedin, que debe haber durado cerca de tres o cuatro semanas y era acerca de “los perfiles sin fotografía”.

    Aún cuando habían muchas razones, hasta cierto punto válidas, para justificar un perfil sin foto, el sentimiento general era que “el hacerse anónimo definitivamente significaba estar ocultando algo” y eso va en contra de la “honestidad” y de la “transparencia”

    Si no tengo nada que ocultar, te muestro la cara y te hablo a los ojos, no?

    Buen artículo!

    Joel Pinto

    • Salvador Figueros 9 octubre, 2011, 22:52

      Hola Joel,

      Gracias por tu comentario. Efectivamente es así. No hay nada mejor que mirar a los ojos cuando se habla. Es directo, es transparente y es sincero.

      Saludos

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