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¡Dadme una Palanca y Moveré el Mundo!

Los ingleses tienen un verbo que se escribe “Leverage” y que significa algo así como apalancar.

El concepto es sencillo. Una palanca te permite multiplicar tu fuerza por “n” y conseguir mucho más que lo que podrías conseguir haciendo las cosas tú sólo.

Entonces, apalancar es el hecho de rodearse de elementos que te permitan conseguir más cosas con menos esfuerzo.

Hay dos tipos de emprendedor. Los que trabajan duro, asumen toda la responsabilidad y lo hacen todo en primera persona. Luego están los otros. Los que prefieren trabajar inteligentemente a trabajar más.

Éstos últimos son emprendedores apalancados. Se hacen con los elementos adecuados para multiplicar su trabajo y conseguir mejores resultados.

En inglés se dice que estos últimos emprendedores “leverage their strengths” (aprovechan al máximo sus fortalezas). En español no solemos utilizar el verbo apalancar en este tipo de expresiones. Bueno…sí, apalancamiento financiero. Pero el concepto va mucho más allá.

Me parece que lo único que tiene sentido desde el punto de vista de los negocios es ser un emprendedor apalancado. Es decir, conseguir más con menos. Esta idea tendría que estar en el corazón de todas las compañías.

Hay tres palancas básicas. Tres palancas que debes perseguir. Contar con cualquiera de ellas cambiará tu negocio. No hacerlo, simplemente supondrá más esfuerzo.

1.- Las personas. Es la palanca natural. La extensión de tus funciones dentro de tu compañía. Intentar hacerlo todo puede divertirte, pero no es productivo. Rodéate de buenos profesionales que hagan bien las cosas. Que lleguen donde tú no eres capaz de llegar. Evitarás bloqueos. El flujo de trabajo será más fluido y tu negocio crecerá.

2.- La Tecnología. Acelera los procesos, mejora los resultados y, en el medio y largo plazo, abarata los costes. Hay dos tipos de negocios: los que aprovechan la tecnología y los que no lo hacen. Dentro de poco, sólo habrá un tipo de negocio: los que aprovechan la tecnología.

3.- El dinero (el tuyo y el de otros). Para crecer más necesitas más financiación. Vende tu idea. Busca compañeros de viaje. Acumula fondos y lánzate por una aventura mayor. Si tus recursos son 10, podrás apuntar a objetivos de 10. Si tus recursos son 100 (10 tuyos más 90 de otros) estás jugando en otra liga gracias a la palanca de los recursos de otros.

La palanca tiene un componente mágico. Su efecto multiplicador fascina. Aprende a utilizarla correctamente y podrás mover tu mundo.

Salvador Figueros

Foto: J4R / Flickr

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