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¿Cometes alguno de estos Errores en tu Página Web?

A estas alturas ya no tiene sentido discutir si Página Web SÍ o Página Web NO. Es obvio que, si eres un profesional independiente o gestionas tu propia compañía, tienes que estar en la red Sí o Sí. De no hacerlo, simplemente, le estás dando demasiada ventaja a tus competidores y estás dejando de lado una de las mejores herramientas para promocionar tu negocio.

Ahora, la pregunta que debes hacerte es distinta. La pregunta que toca en este momento es: ¿Tiene mi Web todos los elementos necesarios para conseguir los objetivos que me he propuesto?

Tener presencia en Internet es, como decían mis jefes ingleses, “a must” (una obligación). Intentar llegar antes que la competencia es deseable, pero no dejes que las prisas te impidan hacer las cosas bien. Lamentablemente, no todas las presencias en Internet son iguales y te puedo asegurar que hay una gran diferencia entre los resultados que obtienen los que lo hacen correctamente y los que, simplemente, “están”.

La World Wide Web (www) es un mundo más complejo que lo que puede aparentar a primera vista. No intentes hacerlo todo de golpe. No podrás y, además, corres el riesgo de dejarte a medias los aspectos más elementales.

Aquí, voy a introducirte algunos de los errores más típicos que suelen cometer los recién llegados a la red (y algunos no tan recién llegados). Si los evitas, no te puedo asegurar una vida llena de éxitos, pero ten la certeza de que estás dando los primeros pasos para que todo vaya bien. Presta atención a los siguientes errores y no cometerás las mismas equivocaciones que otros han cometido antes que tú. Errores:

1.- No definir claramente el objetivo de tu Página Web. Es complicado saber cómo debe ser tu presencia en la red si, todavía, no sabes exactamente qué es lo que quieres conseguir con ella. Imagina que tienes que decidir el itinerario de tu próximo viaje, pero todavía no has fijado el destino. ¿Un poco raro, no? Esto funciona igual. Tienes varias posibilidades: construir tu presencia en la Web como tarjeta de presentación, generar una lista de suscriptores para tus newsletters (boletines de información), vender tus productos directamente online o cualquier combinación entre las opciones anteriores. Toma tu decisión y empieza a caminar.

2.- Seleccionar una compañía de Hosting insuficiente. Las compañías de Hosting pueden registrar tu dominio y proporcionarte espacio en sus servidores para que puedas alojar tu Página Web. No registres tu dominio en una compañía y contrates tu Hosting en otra diferente únicamente porque has conseguido los mejores precios individuales en cada una de ellas. Si lo haces, te tendrás que pelear con pequeños problemas técnicos, como el redireccionamiento de dominios, que te pueden complicar la vida. En estos momentos, debes intentar que todos los pasos que das sean tan fáciles como sea posible. Elige una compañía donde puedas registrar un dominio y contratar un paquete de Hosting que pueda ofrecerte la capacidad de almacenamiento en disco que necesitas (los gigas de información que colgarás), tráfico ilimitado (cantidad de información que tu cuenta puede transferir mensualmente), alojamiento multidominio (varios dominios en la misma cuenta), lenguaje PHP (lenguaje de programación para aplicaciones Web), CGI (interfaz que permite la interacción entre página y servidor Web), MySQL (sistema de Base de Datos), Cron (programa que ejecuta aplicaciones automáticamente), cuentas de correo electrónico (cuentas de correo con tu dominio) y Back Ups diarios (copias de seguridad diarias de todo lo que hay en tu cuenta). No hagas experimentos con esta decisión y opta por una solución que esté claramente contrastada en el mercado.

3.- Elegir un dominio poco adecuado. ¡Ojo con este punto! El dominio es tu nexo de unión con el mundo exterior. Ésta es una decisión relevante. No vale cualquiera. Hay algunos aspectos que debes tener presente a la hora de tomar tu decisión:

a.- Debe tener relación con tu negocio. Puedes utilizar el nombre del mismo o cualquier palabra o combinación de palabras que hagan referencia a él.

b.- Debe ser corto. Los dominios largos son difíciles de recordar. Hazlo sencillo y te asegurarás a los usuarios de memoria ligera.

c.- Debe ser claro. No utilices palabras raras o difíciles de deletrear. Habrá muchos que no las escribirán correctamente y perderás tráfico en tu página.

d.- Debe ser .com y .es. Sí, elige dominios que tengan libres las dos extensiones y regístralos. No utilices (para negocio) ninguna extensión distinta a éstas.

4.- Utilizar Plantillas predefinidas para construir tu Página Web. No lo hagas. Hazme caso, aunque sea fácil utilizarlas y puedas construir tu presencia online en cuestión de minutos, las Plantillas tienen una imagen pobre que es lo último que quieres transmitir a tus usuarios. Por otra parte, más allá de las posibilidades de personalización que te ofrezcan, te resultará muy complicado impregnarlas con tu sello y, al final, tendrás una más de los millones de Páginas-Plantillas que están colgadas en Internet y que sirven de poco o casi nada.

5.- No tener apariencia profesional. La Página Web es tu oficina en Internet. ¿No merece la pena que realices el esfuerzo que corresponda para que la impresión que transmitas a tus clientes y clientes potenciales sea lo suficientemente profesional y potente como para invitarles a volver de nuevo? Sí, merece la pena. Créeme. Aquí tienes dos opciones: puedes dedicar parte de tu tiempo y esfuerzo a aprender cómo desarrollar tu Página Web (te puedo asegurar que no es tan sencillo como parece) y plasmar exactamente lo que quieres transmitir o ponerte en las manos de un profesional y que sea éste el que actúe como traductor de tus intenciones. Te recomiendo la segunda de las opciones. Si, finalmente, optas por mi recomendación ten cuidado con algo: no es lo mismo diseñar que programar. Lo que quiero decir con esto es que debes elegir un diseñador Web con conocimientos de programación. En caso contrario, es decir, si optas por un programador, puedes terminar con una Página impecable desde el punto de vista técnico pero con grandes problemas de diseño y de navegación. Si funciona técnicamente, pero no resulta atractiva y es difícil de navegar, ten la seguridad de que tus usuarios no volverán. Otra de las opciones que puedes explorar es utilizar un blog como tu Página. Ventajas: tienen una apariencia profesional, tienes un sinfín de opciones entre las que elegir, incorpora el blog en la página, es gratis o tiene unos costes mínimos, suelen tener un posicionamiento bueno en buscadores, si sabes como modificarlo puedes hacer casi todo lo que se te ocurra, etc. Inconvenientes: necesitas un cierto conocimiento para modificarlos a tu gusto.

6.- Utilizar Flash. Este error es todo un clásico. Muchos piensan que, si utilizas tecnología más sofisticada, transmites una imagen más profesional a tus visitantes. Lo siento, pero este pensamiento no es correcto. Para empezar, los buscadores tienen problemas para leer Páginas elaboradas con esta tecnología. Esto quiere decir que tu página tendrá un mal posicionamiento en las búsquedas relacionadas con tu categoría. Además, las conexiones con menos capacidad de banda tardarán más en descargar la animación y es posible que agotes la paciencia de tus usuarios. Aunque este es un problema que, cada vez más, va desapareciendo con las conexiones de alta velocidad, todavía puede suponer un inconveniente para parte de los internautas. Por otro lado, ten en cuenta que el consumo de la información en Internet es distinto al consumo de otros medios. La Red es velocidad, la información se devora y cualquier elemento que afecte a este aspecto no será bien recibido. ¿Qué sentido tiene presentar una página de introducción con todo tipo de animaciones cuando lo que realmente quiere aquél que visita tu Página es ver tu contenido y comprobar que puedes aportarle algo?

7.- Llenar tu diseño de colores, formas y tipografías distintas. Si quieres parecer profesional, tienes que ser especialmente cuidadoso con tu diseño. Evita sobrecargar tu página con elementos innecesarios y recuerda que lo sencillo es bello. Elige los colores en los que te vas a apoyar y mantén la coherencia de los mismos en todo tu sitio Web. Las formas del diseño también deben mantener esa coherencia. Si quieres que tus visitantes no se sientan perdidos, intenta reproducir un patrón de formas e información que les permita navegar por tu Web con facilidad. ¡Cuidado con las tipografías! Cuantas menos mejor. Como regla general puedes utilizar tipografías Sans Serif para los títulos y Serif para los textos. ¡Ah! Recuerda que debes utilizar las tipografías generalmente aceptadas para Páginas Web (Arial, Times New Roman, Courier, Georgia, Verdana, Geneva,…). ¿Es posible construir Páginas Web al margen de estas reglas? Por supuesto que es posible y hay algunos ejemplos fantásticos, pero piensa que detrás de esos diseños es muy probable que haya profesionales que han alcanzado ese nivel de destreza después de años de estudio y trabajo. ¿Tienes tú o tu desarrollador Web ese nivel de experiencia? Valóralo.

8.- No optimizar tu Página para todos los Navegadores Web. Otro gran clásico. No pienses que todo el mundo verá tu Página Web como la estás viendo tú. Por suerte o por desgracia, hay un montón de navegadores en el mercado (Explorer, Firefox, Flock, Galeón, Konqueror, Navigator, Ópera, Safari,…) y debes asegurarte de que todos muestran tu página tal y como la has diseñado. Si quieres comprobar si tu sitio Web se ve correctamente en los principales navegadores, entra en http://browsershots.org, teclea tu nombre de dominio (URL) y haz click en el botón submit. Podrás comprobar si hay algún navegador que te está dando problemas. En cualquier caso y para evitar problemas en este sentido, lo más sencillo es que tu Página cumpla con todos los requisitos establecidos por el World Wide Web Consortium (W3C). Este organismo promueve protocolos comunes para impulsar el desarrollo de la World Wide Web y asegurar su interoperabilidad. Si quieres aprender más acerca de W3C, visita www.w3.org.

Conseguir el tipo de presencia Web que te permita desarrollar tu estrategia en Internet no es fácil. No es imposible, pero no es fácil. Intenta hacer las cosas de forma sencilla. Empieza por lo básico y poco a poco ve aumentando el nivel de sofisticación que utilizas.

Si evitas caer en los errores que te he comentado anteriormente, te asegurarás una buena base para construir tu presencia en Internet. Estudia cómo lo hacen los demás, qué herramientas utilizan, qué tipo de contenidos incorporan, como retienen a sus usuarios, etc. Cuando lo tengas claro, sólo tienes que ir implementando poco a poco todo aquello que mejor se adapta a tu modelo de negocio. A partir de ahí, tú estás al mando. Recuerda: “El cielo es el límite”.

Foto: San Jose Library / Flickr

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