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¿Qué Es El Outsourcing Y Para Qué Sirve?

 

¿Has tenido alguna vez un ordenador portátil muy pequeño? ¿El típico de pantalla diminuta y poco peso diseñado fundamentalmente para los que tienen que viajar mucho? Son atractivos, verdad.

Seguro que te lo parecerán si no has tenido que trabajar nunca con uno de ellos, pero, después de un tiempo, terminas tan cansado del tamaño de la pantalla y de la imposibilidad de trabajar con hojas de cálculo, power point, etc., que te preguntas cuál es la utilidad de este tipo de máquinas.

Bueno, al margen de la incomodidad o no de estos ordenadores, quiero hablarte de ellos porque son un ejemplo perfecto de lo que es el Outsourcing.

Hace ya mucho años, mi empresa me adjudicó uno de estos ordenadores (ahora, son muy distintos). Después de la alegría inicial por haberme liberado de mucho peso para futuros viajes, empecé a trabajar con él.

Además de lo problemas que te comentaba antes con la pantalla, lo que más me sorprendió del ordenador era que, cuando querías utilizar la unidad de DVD, CD,… tenías que conectarla a la unidad central. ¿Por qué? Porque para conseguir ese tamaño reducido y quitarle tanto peso como fuese posible, los fabricantes habían sacado todas estas unidades del cuerpo del ordenador y las habían convertido en periféricos.

La situación era curiosa. Por una parte, tenías un ordenador diminuto y, por otra, una serie de unidades que funcionaban como periféricos cuando necesitabas utilizarlas.

¿Te puedes hacer una idea de lo que parecía aquel ordenador cuando le conectabas distintos periféricos?

Era como una especie de cuerpo de araña con un montón de patas.

¿Qué tiene que ver todo esto con el outsourcing? Mucho. El ordenador se dedicaba a pensar y, en el momento que necesitaba alguna otra función, la conectaba a su unidad y la utilizaba. Cuando no necesitaba esa función, simplemente se desconectaba y punto.

Éste es, quizá, uno de los mejores ejemplos que se pueden poner sobre cómo funciona el outsourcing (externalizar).

El oursourcing consiste en contratar a otros servicios o productos que podrías realizar tú pero que, por una cuestión de eficiencia y de eficacia, no te interesa. Hay proveedores que están especializados en esos productos o servicios y, si son lo suficientemente profesionales, deberían producirlos mejor y más barato.

Tú te dedicas a lo que sabes hacer bien. A tu competencia corazón. A la que te diferencia de los demás y justifica el éxito de tu negocio y dejas el resto de funciones a otros.

El outsourcing es una práctica que se ha venido realizando desde hace bastantes años. Las grandes compañías han sacado de su estructura call centres, plantas de producción,… Pero lo que resulta interesante es que, con las nuevas tecnologías y la facilidad de comunicación, el outsourcing se ha convertido en una alternativa fantástica para los pequeños negocios.

De hecho, una de las recomendaciones que te haría es que, si tienes un pequeño negocio, intentes ir hacia un modelo de outsourcing extremo. Dedícate en cuerpo y alma a lo que haces bien y externaliza el resto. Todo. Conviértete en la unidad central del ordenador que te comentaba antes (en el cuerpo de araña) y conéctate a tus proveedores cuando necesites algo que has dejado fuera de tus competencias.

¿Por qué?

Por muchas razones, pero entre las más importantes están las siguientes:

1.- El outsourcing te permite poner todas tus energías en lo que haces bien y en lo que te diferencia. Si utilizas inteligentemente el oursourcing, podrás dedicarle más tiempo a mejorar en lo que eres bueno y cada vez lo harás mejor. Irás aumentando tu diferencia respecto a tus competidores.

2.- El outsourcing ahorra costes. Si no lo hace, algo está fallando. Cuando hagas este ejercicio, tienes que pensar de la siguiente manera. Por una parte, debes encontrar un proveedor especializado. Si es así, debería ser capaz de ofrecerte, por su especialización, precios inferiores al coste en el que tú incurrirías. Por otro lado, aunque tengas una cierta habilidad en producir o realizar esas actividades que no son tu foco, siempre debes estar por debajo de la productividad que conseguirías dedicando esos recursos a hacer lo que de verdad sabes hacer. A ese diferencial se le llama coste de oportunidad y debes sumárselo al resto de los costes al realizar el ejercicio.

3.- El outsourcing te permite ser más eficaz. Como te apuntaba antes, si contratas productos y servicios a proveedores especializados, lo razonable es que esos productos o servicios sean mejores y mejoren, a su vez, la calidad de los tuyos.

4.- El outsourcing te permite ser más estratégico. Cuando dejas de lado todos los problemas que te pueden provocar la gestión de lo que no es realmente crítico para tu negocio, dispones de tiempo para (seguir mejorando en aquello que haces realmente bien) pensar estratégicamente. Entender cómo está tu entorno, hacia donde camina tu sector y el papel que quieres jugar en él.

Externalizar todas las funciones que no son críticas no es algo que puedas hacer de hoy para mañana. Pero tampoco es algo que puedas dejar para mucho más tarde.

Dibuja cuál va a ser tu plan para, poco a poco, ir delegando en otros la realización de las tares más repetitivas y de menos valor de tu compañía.

Empieza a ejecutarlo HOY.

Salvador Figueros

Foto: yngvardo / Flickr

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