≡ Menu

¿Quién Necesita Un Logo?

Si aceptas que todo y todos somos marcas (voluntarias o involuntarias) y que el logo es uno de sus elementos más potentes, es obvio que todas nuestras compañías y muchos de nosotros necesitaremos utilizar un logo para promocionar nuestra identidad.

Vamos por partes. Una marca es una idea en la mente de las personas. Por lo general, esta idea se construye sumando todos los elementos que utilizamos para relacionarnos con los demás. Elementos que pueden ser tangibles (oficinas, puntos de venta, uniformes, correspondencia,…) o intangibles (valores, palabras, entonaciones, servicio,…).

El logotipo funciona como una pastilla de caldo concentrado. Es decir, aglutina en un único elemento todas las esencias de la marca. Cuando ves el logo de una marca, estás viendo todo lo que esa marca significa. Si no es así, el logo falla.

Entre otras, las principales razones por las que un logo en condiciones ayuda a promover tu marca son:

1.- Identificación. El logotipo funciona como las caras. Cuando ves una cara que has visto antes, la reconoces, sabes quien es y le incorporas toda la carga de información que le has asociado a lo largo del tiempo. El logo provoca las mismas reacciones. Un logo en un producto me está diciendo que ese producto pertenece a alguien (marca) a quien conozco y que me provoca determinadas sensaciones.

2.- Asociación. El logo recuerda la imagen que tienes de esa marca y activa la asociación mental que realizaste en su momento. Si es positiva, tendrás una especial predisposición a relacionarte con ella. En caso contrario, descartarás ir más allá.

3.- Diferenciación. El logo tiene la capacidad de diferenciarte de tu competencia. En la medida en la que cumple con su función de identificación, implica, simultáneamente, que es distinto al resto. Además, si el diseño es profesional te situará a ti o a tus productos en una situación de ventaja. Logos bien diseñados son sinónimo de calidad. Las marcas que venden calidad y muestran un alto nivel profesional son las marcas preferidas por los consumidores.

4.- Capitalización. Te he comentado antes que el logotipo funciona como una pastilla de caldo concentrado al aglutinar en un solo elemento las esencias de la marca. Este mismo concepto sirve para explicar que el logo se puede convertir en uno de los grandes activos de tu compañía. Cuando desarrollas tu empresa y la sitúas en niveles superiores, el logo es el elemento que representa el valor, la gestión y el crecimiento de una marca poderosa. Cuando aumenta el valor de tu compañía, aumenta simultáneamente el valor de tu logotipo. Se convierte en uno de tus principales activos y puede tener un papel primordial en situaciones de compra-venta de empresas.

Lamentablemente, un gran logo (únicamente) no hará que tu compañía triunfe por encima de tus sueños más salvajes. Para conseguirlo, necesitas que todo funcione correctamente. Pero lo que es seguro es que tendrás que pagar un peaje muy alto si tu logo no está a la altura de las circunstancias.

Analiza las características de tu marca, cómo quieres ser reconocido, qué valores aportas, qué beneficios encuentran los clientes,… Defínelos claramente y contrata un profesional que sea capaz de sintetizar todos estos conceptos en un logo que te identifique y te ayude a vender tus productos o servicios.

Recuerda: el logo no lo es todo, pero puede ayudarte muchísimo.

 

Salvador Figueros

Foto: rudolf_schuba / Flickr

 

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someonePrint this page

{ 0 comments… add one }

Leave a Comment

Next post:

Previous post: