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Cómo Convertirse En El Líder Ideal

Mucha gente se siente cómoda recibiendo órdenes y trabajando duro. Y no es extraño que adopten la mentalidad de seguidores. Pero si quieres montar tu propio negocio y convertirte en un emprendedor tienes que pensar de una forma diferente.

Los emprendedores sienten dentro de ellos el deseo de actuar, de hacer que las cosas cambien, de ser los que tomen las decisiones. El liderazgo es una de sus características más importantes.

Algunos piensan que los grandes líderes se hacen y no nacen. Es cierto que muchas personas nacen con un talento especial que puede ayudarles a ser grandes líderes en el futuro. Sin embargo, sin práctica, sin dirección, sin entusiasmo y sin experiencia no puede haber liderazgo real.

Por otra parte, debes ser consciente que los líderes auténticos estudian y trabajan constantemente para mejorar sus habilidades. Esto implica un compromiso personal para mejorar en cualquier proyecto en el que se ven involucrados.

Antes de nada vamos a definir que es el liderazgo. Para convertirse en un líder, uno tiene que ser capaz de influir sobre los demás para que consigan sus objetivos. El líder contribuye a la organización y cohesión del grupo.

Al contrario de lo que muchos pueden pensar, el liderazgo no es una cuestión de poder. No tiene nada que ver con coaccionar a los demás y dirigirles utilizando el miedo. El liderazgo consiste en empujar a los demás hacia las metas de la organización. El líder tiene que ser capaz de conseguir que todos vean el gran objetivo de la compañía y estén alineados para conseguirlo. Debes ser un líder, no un jefe.

Lo primero que tienes que lograr es que la gente te siga. ¿Cómo se consigue?

Las personas siguen a otros (sus referentes) cuando ven que tienen un propósito definido. Sólo te seguirán si tienen claro que sabes donde te diriges. Si no sabes realmente donde quieres llegar, tus probabilidades de convertirte en un líder son nulas.

El liderazgo está relacionado con quién eres, qué sabes y cómo haces funcionar la organización y la diriges hacia el objetivo. Ésa es la única fórmula para mostrar a los demás que sabes perfectamente cuál es tu destino final. Te conviertes en el referente de lo que el resto de los integrantes de la compañía deben ser.

Hay estudios que demuestran que una de las bases de un gran liderazgo es la confianza que tus subordinados tienen en ti. Si confían en ti y creen en ti, superarán todas las adversidades que se presenten. Su moral y motivación serán muy elevados.

La confianza se construye sobre las buenas relaciones y unos altos estándares éticos.

La forma en la que tratas a tu gente es el fundamento de la fuerza del grupo. Cuanto mejor es esa relación, mayor es la confianza y fe en tus habilidades.

Una vez que has conseguido su confianza, puedes comunicar las metas y objetivos que te has propuesto con garantías de que todos te seguirán en ese cometido.

La comunicación es un elemento muy importante para construir un gran liderazgo. Si no consigues comunicar adecuadamente, tienes pocas probabilidades de convertirte en un buen líder. Deber ser capaz de transmitir a todos los que te siguen tu conocimiento, visión y motivación.

Tampoco podrás llegar a ser un gran líder si no tienes capacidad de decisión. Debes ser capaz de analizar las distintas situaciones, ponderar los pros y los contras y buscar la mejor solución en cada momento.

El acierto de tus decisiones marcará el nivel de confianza que tus seguidores depositarán en ti. Por lo tanto, la capacidad de tomar decisiones acertadas es vital para el éxito de la organización.

Por otra parte, los líderes no son superhéroes capaces de hacer de todo. No debes transmitir la idea de que lo sabes todo y no debes confiar únicamente en tu capacidad para realizar el trabajo.

Una de tus principales responsabilidades es aprovechar el talento y habilidad de la gente con la que trabajas. Sólo cuando actúas de esta forma eres capaz de trabajar como una única unidad.

Recuerda que llegar a ser un buen líder te supondrá una gran cantidad de trabajo y tiempo. No se aprende de un día a otro. Recuerda, también, que no es algo que dependa únicamente de ti. Depende de ti y de la gente que te rodea.

¿Tienes la determinación y el compromiso que se les exige a los líderes? ¿Tienes el deseo de colaborar con otras personas? Si es así, empieza ahora. Asume el reto y conviértete en un líder hoy mismo.

Foto: Xurble (Flickr)

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