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¿Cómo Son Los Negocios Hipocondriacos?

Todos sabemos que los negocios tienen personalidad. Asumen la personalidad de los que los dirigen. Las personas tienen esa capacidad. Transmiten su manera de ser. Lo contagian todo.

Cuando las personas son tranquilas, los negocios son tranquilos. Su manera de ver las cosas es calmada. Funcionan sin demasiados sobresaltos. Pero no es así siempre. Hay otros tipos de personalidades. Más complicadas.

La Hipocondría hace referencia a las personas que se preocupan en exceso por su estado de salud. Los hipocondriacos viven en un estado permanente de alarma. Demasiada prevención. Demasiada medicación. Demasiado de casi todo.

Hay personas hipocondriacas y hay negocios hipocondriacos. Tienen las mismas características. Preocupación constante por todo.

Un estado policial

Es un rasgo típico. Los negocios hipocondriacos desconfían de todo. Todo puede ser una amenaza.

Por lo general, establecen controles por todas partes para detectar anomalías. Todo parece anómalo. Todo necesita control.

La organización pierde agilidad. Se hace cada vez más pesada. Los papeles y la burocracia ganan protagonismo. El control llega a ser más importante que la gestión.

Siempre hay una excusa. La prevención. Suena bien. Si previenes, evitas. Tiene mucho sentido. Tiene mucho sentido cuando lo haces con criterio. Tiene mucho menos cuando conviertes tu compañía en un estado policial.

Lo pequeño importa

Es así. Este tipo de organizaciones presta mucha importancia a las cosas pequeñas. Relevantes o irrelevantes. Da lo mismo.

Tienden a ponerlo todo al mismo nivel. Cosas pequeñas y cosas grandes. Lo mezclan todo. Todo es importante. Todo es peligroso. Todo tiene la misma prioridad.

Cuando todo es prioritario, nada tiene prioridad. Así son las cosas. Pierden el pulso de lo que mueve realmente su negocio.

¿Hay recursos para todo?

Nunca los hay. Ésa es la definición de Economía. La gestión de los recursos escasos.

Este tipo de negocios tienen un problema. Pueden tener los mismos recursos que los demás, pero los aplican de una manera diferente.

Los recursos se aplican donde obtienes más resultados. También, donde evitas los problemas más grandes.

Necesitas entender qué es importante y qué no. Necesitas entenderlo para aplicar los recursos. Cuando no eres capaz de distinguir lo grande de lo pequeño, lo importante de lo irrelevante, tampoco puedes saber cómo aplicar tus recursos.

Al final, recursos para todo. Mucho para lo irrelevante, poco para lo importante. Mala distribución. Mal resultado.

¿Cuál es tu foco?

Ésa es la gran pregunta. ¿Cuál es tu foco? ¿Qué es lo que realmente importa? ¿En qué tienes que centrar todos tus esfuerzos?

Cuando sufres Hipocondría, tienes problemas. Se te nubla la vista y pierdes los puntos de referencia. Tienes demasiados focos. Demasiados focos a los que atender.

El foco es el que es. El foco es mover tu negocio hacia delante. Cualquier elemento que te aleje del foco no funciona.

La personalidad de tu negocio marca los resultados. Encuentra la tuya. Una que encaje con tus características. Una que te haga ganar dinero.

Salvador Figueros

Foto: Eva Blue / flickr

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