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Las 4 Leyes Universales del Networking

Un buen Plan de Networking es una de las mejores herramientas que tendrás a tu alcance para dar a conocer tus productos o servicios y desarrollar tu negocio. Tu plan te permitirá dibujar una hoja de ruta con los distintos pasos que debes seguir para conseguir tus objetivos.

Dentro de cualquier Plan de Networking, los eventos a los que asistirás tienen un papel protagonista. Es inteligente que planifiques con antelación todas las conferencias, reuniones, seminarios, celebraciones, presentaciones, etc. a las que piensas ir y que las prepares a conciencia para maximizar sus resultados.

Estos eventos pueden ser de naturaleza muy distinta, pero todos comparten el hecho de reunir a un montón de gente que demuestran un interés común, bueno, dos intereses: el contenido del evento y la posibilidad de utilizar el mismo para relacionarse con los demás.

Asistir, sólo es el primer paso, luego. tendrás que ser capaz de ir conectando con aquellas personas que puedan interesarte y desarrollar una cierta química. A estas alturas, habrás hecho los deberes y sabrás, más o menos, qué tipo de profesionales te vas a encontrar en el evento en cuestión. Ahora, es el momento de la conexión.

Antes de que te lances de cabeza a conectar con todos los que se te pongan a tiro, te voy a desvelar las 4 Leyes que te convertirán en un Networker profesional:

1.-  Ley de la Atención: a las personas, en general, les preocupan sus cosas por encima de las cosas de los demás. Esto quiere decir que tu herramienta más poderosa en este tipo de reuniones consiste en prestar atención y saber escuchar a tus interlocutores. No te embarques en una cruzada para ver quién es capaz de conocer a más gente en menos tiempo y coleccionar un número mayor de tarjetas de visita. No sirve de nada. En su lugar, conecta con aquellas personas que te parecen interesantes y demuestra una curiosidad sana por lo que hacen. Todos disfrutamos hablando de nuestras cosas, lo que nos interesa, lo que nos ha ocurrido, lo que haremos, etc., y tus compañeros de Networking no son distintos. Escúchales con cariño, les causarás una gran impresión y es muy probable que aprendas un montón de cosas.

2.- La ley de la Paciencia: no fuerces las situaciones. Dale a cada cosa su tiempo. Aunque estés en una reunión para promover contactos profesionales, no pienses que la lógica que hay detrás de estas relaciones es muy distinta a la que puedes encontrar en las relaciones personales. Intenta identificar lo que yo llamo el “Acoplamiento”. Éste es el momento en el que, de una forma natural, la conversación pasa de tener un carácter formal y distante a convertirse en algo más personal y próximo. El Acoplamiento se produce cuando identificamos un área de interés común con nuestro interlocutor y aprovechamos este descubrimiento para compartir con él nuestro entusiasmo. Es a partir de este instante cuando puedes empezar a desarrollar una relación más profunda. Aprovecha la ocasión para conocer qué inquietudes tiene (sin entrometerte más allá de donde sea razonable) y analiza cómo puedes ayudarle. Si por la razón que sea no has llegado al nivel de “Acoplamiento” del que te hablo, no pasa nada. No tienes porqué alcanzar el mismo nivel de química con todo el mundo. De hecho, no lo harás. Intercambia tarjetas si has llegado hasta ese punto en la relación, despídete amablemente y busca un nuevo contacto.

3.- Ley de la Correspondencia: ésta es una ley maravillosa que produce auténticos milagros. Si, finalmente, has conectado con determinadas personas en este tipo de reuniones y has descubierto alguna de sus necesidades, haz todo lo posible para ayudarles. Si lo consigues, empezará a actuar la ley de la Correspondencia que dice algo así como: “Aquél al que ayudas de forma desinteresada estará psicológicamente en deuda contigo y no se detendrá hasta que pueda devolver con creces el favor que recibió”. Suena bien. ¿No te parece? No te puedo asegurar que esto te ocurra en el 100% de las ocasiones (siempre hay gente rara), pero ten la seguridad de que prácticamente todos aquellos con los que te relaciones y actúes de esta manera, sentirán esta especie de obligación y compensarán con creces tus esfuerzos. En cualquier caso, la paradoja de esta ley es que para que funcione de verdad tienes que hacer las cosas sin esperar nada a cambio y cuanto menos esperes más te llegará.

4.- Ley de la Naturalidad: Actúa con naturalidad. No intentes ser quien no eres. Aunque en ocasiones tarda más de lo debido, la vida termina desenmascarando siempre a los impostores. Tu naturalidad actuará como un proceso de selección natural muy poderoso. Te acercará a los que “naturalmente” se sientan atraídos por tu forma de ser y mantendrá al margen a los que no comparten nada contigo. De esta forma, te aseguras relaciones potencialmente duraderas. Este tipo de relaciones son las más fructíferas. ¿No es eso lo que quieres? Por otro lado, las relaciones artificiales tienen equilibrios complicados y, por lo general, terminan rompiéndose con relativa facilidad. Pon todo de tu parte, intenta ser tan proactivo como puedas, pero no nades contracorriente. Es complicado gustarle a todo el mundo o intentar que todo el mundo te guste a ti.  Además, no sé si es divertido.

Todo Networker que se precie debe conocer y aplicar estas 4 Leyes. Si eres capaz de asumirlas y ponerlas en práctica en todo momento, incrementarás las probabilidades de éxito de tu política de Networking, aumentarás el número de contactos y multiplicarás las referencias y recomendaciones que éstos harán de ti. Cuatro Leyes para el éxito. Eso es todo.

Foto: Tanakawho / Flickr

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