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Las Buenas Ideas No Caen del Cielo

¿Quieres más ideas? Seguro. Todos queremos más ideas. Las ideas son el inicio de todo. Cuando tenemos ideas nos sentimos inspirados. Cuando tenemos más ideas nos sentimos seguros.

Las ideas son necesarias. Tenerlas es más complicado. Le dedicas esfuerzo. Te concentras. Utilizas técnicas como el Brainstorming o algo similar. No siempre tienes buenos resultados.

Otros son más creativos. Tienen ideas. Tienen miles de ideas. No paran de hacer cosas. Siempre están con algo nuevo. Siempre están aportando. ¿Son más creativos? Quizá. No somos iguales. Algunos tienen más imaginación que otros. Piensan de una manera distinta.

Todo esto es posible. Somos diferentes y nuestra capacidad de generar ideas también. Pero yo no creo que todo esté ahí. No creo que ésa sea la gran diferencia.

Las ideas tienen una parte de genialidad y otra de proceso. La fórmula sería algo así como “genio + proceso igual a idea”. Si tienes más genio, puedes ser más flojo en el proceso. Cuando tu genio no es tan fuerte, debes centrarte en el proceso.

Hay gente creativa, pero también hay gente con proceso. Muchos pensadores brillantes son pensadores de proceso. Tú también puedes serlo.

Puedes trabajar con muchos procesos. Eso no es relevante. Lo relevante es que sigas alguno. Define los pasos, cíñete a ellos y produce ideas. Ideas que te puedan ayudar. Buenas ideas.

1.- Anota tus ideas. El primer paso para generar buenas ideas es anotarlas. Tu cabeza es como un disco duro. Funciona a todas horas. Funciona a tope de revoluciones. Consciente o inconscientemente estás enchufado. Reflexionas. Anota lo que piensas. Anota las reflexiones que te inspiran. Si tienes dudas, anota. Grandes ideas se han perdido por no reflejarlas en papel.

2.- Descarta lo que no interesa. Es momento de sentarte y revisar lo que has escrito. No hay que hacerlo ya. Hay que hacerlo cuando tienes suficiente material. No te enamores demasiado de lo que lees. Son embriones. Léelo con tranquilidad y descarta, primero, lo evidente. Después lo que no llegará muy lejos.

3.- Empieza el desarrollo. Tienes un grupo mucho más reducido. Dedícale un poco más de tiempo. ¿Eres capaz de ver como puede evolucionar? ¿Imaginas cómo puede ser su desarrollo? Si no lo ves, elimina. Si lo ves, empieza el desarrollo. No profundices demasiado. No toca. Sólo quieres ver si progresan con facilidad. Quédate sólo con las que avanzan de manera natural. El resto no vale la pena.

4.- Profundiza en las elegidas. Te has centrado en unas pocas. En las que han pasado el corte. Sigue profundizando en ellas. Dales forma. Hay que ir un poco más allá del esbozo. Pintan bien pero tenemos construirlas. ¿Se sostienen en pie? ¿Se sostienen tiempo en pie? Ésa es una buena idea.

5.- Ponla en marcha. Ha llegado el momento de ejecutar. Éste es el paso más importante. Una idea sin ejecución no es nada. Sólo un ejercicio intelectual. Dale vida y ponla a andar. Las ideas vivas vuelan.

Las buenas ideas no caen del cielo. Algunas llegan fácilmente. A otras les cuesta más. Todas hay que trabajarlas.

Utiliza un proceso, el que quieras. Utilízalo y las ideas fluirán. Es más, cuanto más lo utilices, más ideas surgirán. Es así como funciona. La gente creativa lo sabe.

Salvador Figueros

Foto: AntonyMendezVO / Flickr

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