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Las Piñatas y las Ventas

Seguro que has jugado alguna vez. Es algo típico en todos los cumpleaños. Los chavales disfrutan como locos.

Llenas una piñata de caramelos o pequeños regalos. La cuelgas de una cuerda. Los niños, por turnos, intentan reventarla. Cuando alguno lo consigue, todos se tiran a por los caramelos. Es sencillo y se lo pasan bien.

El juego tiene pocas reglas. Una de ellas es que se le vendan los ojos al que tiene el turno. Al que intenta romper la piñata. Además, se le dan unas cuantas vueltas para que pierda la orientación. Para que no tenga puntos de referencia. Luego, se le da el palo y a pegar.

En eso consiste el juego. En intuir dónde está la piñata y pegarle hasta hacerla saltar por los aires. Cada chaval tiene su técnica. Algunas funcionan mejor que otras.

Palos y Palos

Es todo un clásico. Es la técnica que utiliza la mayoría. Les vendas los ojos. Un par de vueltas y a pegar. A pegar a diestro y siniestro. A pegar en todas direcciones.

La idea es dar muchos golpes. Cuantos más mejor. Hay una especie de regla. Cuantos más golpes lanzas, más probabilidades tienes. Más fácil es darle a la piñata.

Es una regla extraña. No funciona siempre. Lanzas y lanzas palos, pero la piñata sigue igual. Intacta.

Las Piñatas y las Ventas

Las piñatas y las ventas se parecen mucho. Cuando bajan las ventas, se disparan las alarmas. Hay que hacer algo.

Llamas al director comercial. ¿Qué pasa? ¿Qué está ocurriendo? ¿Por qué nos estamos cayendo? Hay que hacer más cosas.

Más visitas a clientes. Más catálogos al buzón. Más argumentos de venta. Más llamadas a potenciales. Más presencia en ferias. Más publicidad en revistas. Más… Más… Más… Más de todo en general. MÁS PALOS.

Más es una gran palabra, pero puede ser agotadora. Más palos cansan. Especialmente, cuando no sabes donde está la piñata.

Hay otras Técnicas

No todos los niños lo hacen igual. Algunos se salen de la norma. Utilizan otros métodos.

Algunos no pegan golpes. Bueno, los pegan en otro momento. Primero levantan el palo. Están desorientados. No saben dónde están. Levantan el palo y lo mueven de arriba abajo.

Buscan la cuerda. La que sostiene la piñata. No la encuentran. Giran un poco y repiten el movimiento. Giran un poco más y lo repiten de nuevo. Así, hasta encontrar la cuerda.

Ya tienen la dirección. Sólo les falta el sentido. Sólo les falta recorrer la cuerda con el palo en un sentido o en otro hasta que encuentran la piñata.

Cuando lo hacen, golpean. Saben dónde está. Golpean con fuerza. Por lo general, rompen la piñata.

¿Hacer Más Cosas o Hacer Otras Cosas?

Hacer más cosas está bien. Puedes acertar. ¿Por qué no? La cantidad puede funcionar, pero no tiene porqué ser suficiente.

Cuando bajan las ventas, miras en tu departamento de ventas. Claro, ¿dónde vas a mirar? Tiene sentido. Tienes que asegurarte de que todo funciona. De que todo está en orden.

¿Algo falla? Perfecto. Es el momento del más. Más planificación. Más intensidad. Más incentivos. Más… lo que sea. Estás donde estás. Estás bien. Sólo faltan más cosas. ¡Hazlas!

Cuando las cosas están en orden, es diferente. No hay que hacer más. Hay que hacer otras cosas.

Es el momento de buscar la piñata. De saber dónde está. Es el momento de saber si te diriges al público correcto. Si ha cambiado o no. Si siguen siendo los mismos. Si…

Es el momento de saber si tus productos son los correctos. Si son los adecuados para tu público. Si no se han quedado obsoletos. Si no hay una competencia nueva y más poderosa que ocupa tu lugar. Si…

Hay veces que para romper la piñata no tienes que dar más palos que los demás. Basta con saber dónde está.

Salvador Figueros

Foto: Fokket / flickr

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