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Lo Razonable No Es Rentable

lo razonable no es rentable

Somos ortodoxos. Por los menos, nos enseñan a serlo. Las escuelas son ortodoxas. Las universidades son ortodoxas. Nuestro comportamiento también lo es.

Es la norma. Hay que ser razonable. Hay que pensar y actuar de una forma ortodoxa. Primero una cosa, luego la otra. Así son los comportamientos. Eso es lo que se espera de todos nosotros.

Cuando actúas de forma razonable, estás dentro del statu quo. Eres normal. Eres como todos. Puede estar bien, pero hay otras opciones.

El peligro de ser demasiado ortodoxo

En mis años en el mundo de la publicidad, trabajé en una gran agencia. Era una compañía llena de gente ortodoxa que hacía cosas ortodoxas. Las cosas no iban mal, pero podían ir mejor.

Cuando nos presentábamos a un concurso, éramos razonables. Hacíamos lo que había que hacer para intentar ganar la cuenta. Pensábamos con lógica, montábamos nuestros ejercicios y los enviábamos. Sensato, razonable, ortodoxo.

El sistema funcionaba, los resultados no. ¿Ganábamos cuentas? Sí, alguna. Seguramente, menos de las que podríamos haber ganado.

¿El problema? Nuestra sensatez. Pensábamos y actuábamos de forma ortodoxa. Como se espera que actúe alguien razonable. Como se espera que actúen todos. No éramos muy distintos de los demás. Éramos uno más de ellos.

Más allá de lo razonable

Las cosas son así. Cuando eres razonable, actúas como todos. No tienes nada distinto que ofrecer. La sensatez disminuye tus probabilidades de éxito.

En algún momento, decidimos cambiar. Hacer las cosas de otra manera. Ser algo menos ortodoxos.

Los concursos eran parecidos. Nuestros ejercicios eran similares, pero nuestras decisiones empezaron a cambiar. Empezaron a ir más allá de lo razonable. Empezaron a situarse fuera de los límites.

La mecánica era sencilla. Nos reuníamos los que teníamos que decidir. Dibujábamos nuestro planteamiento. Marcábamos los límites. Nos situábamos fuera. Nos mirábamos. ¿Vamos? Vamos.

No era una decisión fácil. “Fuera de los límites” es un sitio incómodo. Todo cuesta más, pero es mucho más rentable. Empezamos a ganar cuentas. Muchas más cuentas.

Al final hay que decidir

No hay demasiadas opciones. Al final, hay que decidir. Hay que optar por ser ortodoxo y vivir en el statu quo o vivir en otros sitios.

Todas las decisiones tienen su sentido. Siempre hay argumentaciones. Todo vale, pero los resultados no son los mismos.

El statu quo es razonable. Es normal, pero cuando das dos pasos más, cuando vas más allá de lo razonable, empieza el vértigo. Sí, empieza el vértigo, pero pasan muchas más cosas.

Salvador Figueros

Foto: cdsessums / flickr

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{ 3 comments… add one }

  • Manuel Costa 19 junio, 2012, 9:08

    Interesante artículo. Muchas gracias por compartirlo. El tema es que en estos momentos, para muchos, arriesgar solo un poco supone situarse en uno de estos dos extremos: un exito rotundo o la pérdida de todo lo conseguido hasta ahora. Un saludo

    • Salvador Figueros 19 junio, 2012, 12:07

      Hola Manuel,

      Gracias por el comentario. Si, lamentablemente no hay zonas grises. Hay que decidir dónde quieres estar. Saludos

  • @rauldiaza 28 agosto, 2012, 17:10

    Lo Razonable No Es Rentable – Salvador Figueros http://t.co/tdndxjwv

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