≡ Menu

Marketing 360º

Hoy he tenido una experiencia curiosa. Una experiencia que habrás tenido en alguna ocasión.

Estaba comprando algo en una tienda, cuando la persona que me atendía ha empezado a recriminar a otro de los empleados. Lo ha hecho directamente. Sin esconderse. Haciéndolo y haciéndolo notar. Una muestra de autoridad y orden.

No es un tema de formas. No es un tema de educación. Cuando reprendes a alguien en público, estás haciendo marketing. Estás haciendo marketing del malo.

Not my business

No me importa cuál es tu problema. No me importa qué le estás diciendo a tu compañero. No me importa si está bien, mal o regular. “Not my business”.

Me importa lo que me transmites. La imagen que me estás dando. Tu imagen y la de tu negocio.

Si tienes problemas soluciónalos. Si tus empleados son torpes, habla con ellos. Si nadie hace las cosas bien, toma medidas. Pero no lo hagas delante de mí. No me muestres que eres capaz de hacerlo. Simplemente, no me importa.

Conclusión: una escena desagradable que me ha hecho abandonar la tienda.

El producto es sólo el inicio

Está bien que te preocupes por el producto. Que trabajes en él. Que lo mejores para satisfacer a tus clientes. Es un gran inicio. Pero es eso. Inicio.

Tienes un gran producto. ¡Fantástico! ¿Ahora qué? Después del inicio, hay muchas más cosas. Si no le estás prestando atención, te estás dejando algo importante. No estás completando el círculo. No estás recorriendo los 360 grados de tu marketing.

La integración es clave

Marketing es producto. También es cliente. Marketing es cómo te muestras al mundo. Hay mucho más, pero es menos importante. Todo es clave. Todo tiene que estar encajado. Cuando no es así, las cosas fallan.

Integración es la palabra. No tiene mucho sentido que realices un gran esfuerzo en tu producto si cualquiera de los otros dos elementos no están a la altura. Piensa siempre en circular. Es la única forma de no fallar.

Cuando hablas, me estás diciendo cómo eres. Cuando actúas, me estás diciendo cómo eres. Siempre que haces algo, me muestras cómo eres. Cuando reprendes a alguien delante de mí, me estás diciendo cómo eres y esa manera de ser no me gusta.

Salvador Figueros

Foto: CarbonNYC / flickr

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someonePrint this page

{ 4 comments… add one }

  • Ramon Cano 10 noviembre, 2011, 23:28

    Excelente articulo, yo hago venta directa en mi trabajo Offline y te aseguro que has dado en el clavo ya que se puede aplicar este articulo a lo que viene siendo la venta directa. Seguire tus articulos , son muy interesantes

  • Salvador Figueros 11 noviembre, 2011, 1:42

    Hola Ramón,
    Muchas gracias por tus comentarios. Muy interesante tu blog.

    Saludos

  • Joel Pinto 1 diciembre, 2011, 15:56

    Hola, Salvador

    Un poco atrasado por la cantidad de cosas que hay que hacer cada día, pero estaba pendiente de compartir contigo mi opinión en este artículo.

    Muchos dueños de negocios son “monofocales”, es decir, que se concentran en una sola cosa a la vez, y no tienen la visión de 360 grados a la que tú te refieres.

    Si revisamos un libro de marketing, cuando hablaban de las famosas cuatro P’s, hay está todo: precio, producto, plaza, promoción.

    Cada una de las cosas que ocurren y que están relacionadas de manera directa o indirecta con el producto, son importantes. Y aplica mucho más cuando se trata de empresas grandes, en las que el control de cada detalle se pierde a medida que el tamaño de la empresa aumenta.

    Muy buen artículo. Enhorabuena!

    • Salvador Figueros 1 diciembre, 2011, 19:53

      Hola Joel,
      Como siempre, gracias por los comentarios. Creo que la clave está en entender que todo debe estar integrado. Así consigues que todo el mecanismo funcione.
      Saludos

Leave a Comment