≡ Menu

No Quiero Tu Tarjeta

tarjeta de presentación

Es la pura verdad. ¿A quién le importa tu tarjeta? A… casi nadie.

Si esperabas otra contestación, estás equivocado. La gente no se preocupa por ti. La gente se preocupa por ellos. Así son las cosas. ¿Tu tarjeta…? ¿Para qué?

Es importante recordarlo. Especialmente, en tus reuniones de Networking. Sí, en esas reuniones en las que vas armado hasta los dientes con un montón de tarjetas y empiezas a disparar a todo lo que se mueve.

Luego llegas a la oficina con la satisfacción del deber cumplido. ¿Cómo lo mides? Bueno… lo mides con el número de tarjetas que has entregado. Al fin y al cabo, sólo se te escaparon un par.

Gánate el derecho a entregar tu tarjeta

Si la situación te hace sentirte bien, ¡adelante! Es tu opción. ¿Los resultados? Los resultados no serán especialmente buenos y tus tarjetas terminarán en la papelera. No es un gran destino.

La situación funciona de una manera diferente. Las tarjetas no se entregan. Ésa es la vía tradicional, pero sirve de poco. El derecho a entregar tus tarjetas hay que ganárselo.

¿Cómo? Olvidándote de ti. Interesándote por los demás. Ésa es la fórmula. Parece rara, pero funciona. Para que se interesen por ti, tienes que interesarte por los demás. Ley de la reciprocidad.

¿Cuál es la clave?

Es más fácil de lo que parece. La clave es preguntar. Pregunta mucho. Muestra tu interés. Obtén información. Establece puentes entre lo que hacen los demás y lo que haces tú. Ofrécete sin compromisos. Hazte útil.

Si lo consigues, estás haciendo tus deberes. Empiezas a ser interesante. Empiezas a ganarte el derecho a entregar tu tarjeta.

Todo madura. Esto también y, al final, tu interlocutor te dirá: ¿me puedes dejar tu tarjeta?

Muchas menos

Sí, vas a entregar muchas menos tarjetas. Es así.

Si sigues evaluando el nivel de éxito de tu Networking por el número de tarjetas que entregas, las sensaciones no van a ser buenas.

¿Qué más da? Se te pasará pronto. Se te pasará cuando empieces a ver los resultados que te dan las tarjetas que te pidieron sinceramente y que tú entregaste.

El Networking es un juego de números. No valen todos. El Networking es un juego de números donde sólo suman los buenos.

Salvador Figueros

Foto: Walnut Studiolo / flickr

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someonePrint this page

{ 12 comments… add one }

Leave a Comment