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Pequeñas Cosas

A veces, no hay que hacer grandes cosas para conseguir grandes resultados. A veces, sólo hay que hacer cosas. Pueden ser pequeñas cosas, pero tienen que ser interesantes.

Una buena fórmula es mirar a tu alrededor. Sí, basta con echar un vistazo a todo lo que te rodea para descubrir elementos sorprendentes.

No es difícil, pero hay que saber mirar. Hay que mirar con los ojos adecuados. Con los que buscan y encuentran. Todo está ahí. Cerca. Sólo hay que ser capaz de verlo.

Ice-Cream Strategy

Me gusta esta estrategia. Es simple. Entras en una heladería. Tienen un montón de sabores con nombres italianos. Todos parecen apetecibles y no terminas de decidirte. Al fin y al cabo es una decisión.

El helado de stracciatella tiene una pinta estupenda. ¿Por qué no? Pero también tienes lampone, pistacchio,… Hay demasiados. Todos tienen un aspecto increíble y tú no sabes por cuál decidirte.

Si no tomas la decisión adecuada, habrás perdido una oportunidad. Es lo que pasa cuando te confundes. Dejas pasar cosas.

Dos posibilidades

Puede ser que te quedes un buen rato pensando hasta que tomas una decisión. Es una situación incómoda. Has asumido demasiado riesgo. Los helados tienen buena pinta, pero el sabor puede ser distinto. “Si no me gusta, ¿qué hago?”. Ése es el riesgo de tu decisión.

La segunda posibilidad es distinta. Todo termina de una forma parecida, pero el proceso es diferente.

No sabes por cuál decidirte. Eso no cambia. Cambia dónde se coloca el riesgo. El dueño de la heladería te pregunta qué sabor te apetece. Le dices que estás indeciso y le señalas tres colores diferentes.

Te ofrece tres cucharitas de plástico con las tres muestras. Las pruebas. El riesgo ha pasado de ti al dueño del producto. Te facilita el proceso. Ahora, lo tienes claro y tomas una decisión sin riesgo.

Las pequeñas cosas

Las pequeñas cosas funcionan así. Como la Ice-Cream Strategy. Son muy sencillas. Son intuitivas, pero sus resultados son muy potentes.

Están por todas partes. Tienes que buscarlas, tienes que encontrarlas y tienes que aplicarlas. Los resultados llegan. Siempre llegan. Ésa es la razón por la que las pequeñas cosas están siempre ahí. Porque dan resultados constantemente.

Salvador Figueros

Foto: jelene / flickr

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