≡ Menu

¿Por Qué Los Guapos Venden Más?

Tienes unos pocos segundos para causar tu primera impresión. Si me pareces interesante, querré saber más de ti. Si no es así, es difícil que tengas una segunda oportunidad.

Así funcionan las relaciones personales. Existe un contacto. Una impresión. Evalúas la impresión y emites un juicio. Sí o No. Se acabó.

El proceso es el mismo. Se repite siempre y es difícil modificarlo. Todo lo que puedes hacer es intentar aprovecharlo.

¿Cuál es la clave?

La clave es la impresión que transmites. Esos pocos segundos en los que la otra persona se hace una idea de ti. Ahí tienes el control.

Sobre la impresión puedes influir. Tu aspecto, tu forma de hablar, tus gestos, la forma en la que vistes,… todo influye en la imagen que transmites. En cómo te perciben.

Si manejas estos elementos, puedes causar la impresión que buscas. Puedes ganarte la confianza para seguir adelante con la relación.

Tu negocio no es diferente

El tema es intuitivo cuando hablas de relaciones personales. Si quieres causar una buena impresión, te arreglas, comportas, hablas,… correctamente. No puede ser de otra manera. Así aumentas tus probabilidades. Todos lo sabemos.

Es curioso, no ocurre lo mismo con tu compañía. Aquí las cosas son diferentes. La identidad corporativa está bien, pero hay cosas más importantes. No tienes recursos para todo. Mejor invertir en tu producto, en tu campaña de comunicación, en… Da lo mismo. La idea es generar negocio. Los nombres, los logotipos, las imágenes… están bien. Son bonitos, pero…

¿Por qué? ¿Por qué piensas que tu negocio sigue unas reglas diferentes? ¿Por qué piensas que la imagen no importa?

El proceso se repite

No tiene que ver con la naturaleza de tu negocio. Pasa con todos. Lo primero que verá tu cliente será tu imagen. Un nombre, un símbolo, una pequeña charla, un…

El mecanismo se repite. Contacto, impresión, evaluación, juicio. ¿Es importante? Seguro. Es el momento en el que tu posible cliente decide si quiere seguir adelante o no. Si puede convertirse en cliente tuyo o no.

Es natural. Pasa con las personas y también pasa con los negocios. Si no te gusta la imagen de una compañía, no le dedicas más tiempo. Hay otras que te pueden ofrecer más confianza.

Éste es el momento de invertir en tu imagen. Es el momento de ponerte tus mejores galas y causar la mejor impresión posible.

¿Por qué los guapos venden más?

Porque transmiten una buena impresión. Pasan el corte y aumentan sus probabilidades. Simplemente, siguen en el juego cuando otros se han caído por el camino.

Las compañías “guapas” funcionan así. Saben que su imagen es importante. Invierten en ella. Intentan controlarla y se ganan el derecho a seguir en el juego.

¿El producto, el servicio, el…? Claro, todo es importante. Todo es crítico. Pero primero el primer paso y luego los demás.

Tu negocio se tiene que ganar el derecho a la relación con tu cliente. Si no lo consigues, tus productos increíbles o tu servicio excepcional no van a poder hacer mucho por ti.

Ser pequeño no es una excusa. Tus clientes no hacen negocios con compañías grandes o pequeñas. Hacen negocios con compañías profesionales y eliminan las que no lo son.

Invierte en tu imagen. Construye una identidad profesional. Convierte el primer contacto en una experiencia memorable. Haz que el tamaño no sea un problema. Pasa el corte y vende más.

Salvador Figueros

Foto: twm1340 / flickr

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someonePrint this page

{ 0 comments… add one }

Leave a Comment