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¿Postre o Café?

Es sencillo. Por lo general, la decisión siempre es café. ¿Por qué? Bueno, es el final. Llegas más saturado.

La dinámica siempre es parecida. Primer plato, segundo. Comes sin demasiada preocupación. Sin demasiadas reservas. Cuando llega el momento del postre, tienes que decidir. No queda hueco. No apetece. Mejor café.

El proceso se repite

Sí, se suele repetir una y otra vez. Siempre es más o menos parecido. Tiene su lógica. No hay demasiada excitación. No reservas fuerzas para el final porque no merece la pena. Te faltan razones para hacerlo.

En definitiva, se trata de un postre. Algún nombre más o menos clásico en una carta y poco más. No es suficientemente atractivo como para decidirte. Necesitas más seducción.

Otras formas de hacerlo

Siempre hay más enfoques. Otras formas de hacerlo. Hay restaurantes que lo saben. Saben que, si esperas al final, tendrás problemas. Las probabilidades de servir postre van disminuyendo según se acerca el final. Suena raro, pero es así.

¿Entonces…? Entonces, hay que hacer algo diferente. Hay que adelantarlo todo. Hay que cambiar los tiempos.

No basta con una carta al principio. Tiene que haber algo más. Algo que dispare la necesidad de tus clientes. Que les haga desear ese postre al final de la comida.

Puedes hacerlo de muchas maneras. Una de las que mejor funciona es mostrar lo que estás ofreciendo.

Los que lo saben lo hacen. Montan sus carritos con sus mejores postres y se los muestran a sus clientes. Componen un conjunto atractivo y les ayudan a decidir.

¿Cuándo? Cuando están decidiendo. Al principio de todo. Cuando les entregan la carta. Ése es el momento. Ahí están decidiendo, planificando, pensando si merece la pena o no reservarse para el final. ¡Dale motivos para hacerlo!

Las cosas tienen su tiempo

Todo tiene su tiempo. Tus productos o servicios también lo tienen. ¿Al principio? ¿Al final? No lo sé. Cada sector es distinto. Cada producto es diferente. Puede ser antes o después, pero siempre tienen su tiempo.

Tu trabajo es descubrirlo. Estudiar a tus clientes. Entender cuándo tienes que ofrecer tus productos. Saber en qué momento están más receptivos.

Cuando encuentras el momento adecuado, las posibilidades de éxito se disparan. Aumentan exponencialmente. Luego puedes seguir ofreciendo tu producto. Tienes que hacerlo, pero las probabilidades son mucho menores.

Salvador Figueros

Foto: Ken´s Oven / flickr

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{ 4 comments… add one }

  • Libros de Management 25 junio, 2012, 15:26

    Muy buen post, Salva. Es algo que hay que tener muy en cuenta y que se olvida a menudo: “Que algo no esté funcionando no quiere decir que no pueda funcionar”. A veces es cuestión de pequeños detalles… y todo cambia. Salu2.

    • Salvador Figueros 27 junio, 2012, 2:19

      Gracias por el comentario. Así es. Los pequeños detalles pueden marcar la diferencia. Que sean pequeños no significa que no sean importantes.
      Saludos

  • @coventaria 26 julio, 2012, 11:35

    ¿Postre o Café? Vía @salvafigueros http://t.co/vyBFZOe5

  • @rauldiaza 27 agosto, 2012, 17:30

    ¿Postre o Café? – Salvador Figueros http://t.co/88i3YdDr

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