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Tu Agenda Es Tu Stop Loss

En bolsa, “Stop Loss” es una expresión muy utilizada. El stop loss viene a significar algo así como “parar las pérdidas”. Se utiliza cuando tomas una posición. Identificas un valor que tiene un precio atractivo. Lo compras. Inmediatamente colocas un stop loss en el sistema por debajo del precio de compra.

Stop Loss en el Sistema

El stop loss es tu tolerancia a la pérdida. Si el precio del valor cae por debajo de tu tolerancia (de tu stop loss), el sistema deshace la posición inmediatamente de forma automática (vende el valor y evita pérdidas mayores).

¿Cuál es la magia del sistema? Que es automático. Sólo tienes que pensar una vez. Cuando has decidido cuál es el punto donde tienes que colocarlo, sólo tienes que dejar actuar al sistema. Él cuida de ti y de tu dinero. Es un magnífico gestor de tus recursos. No te permite dudar. Sabe lo que tiene que hacer y lo hace. Sin más.

Stop Loss Mentales

Hay algunos inversores que utilizan stop loss mentales. No los introducen en el sistema. Son lo suficientemente disciplinados como para actuar sin necesidad de automatizar nada. Sin necesidad de dejarlo todo por escrito. Tienen la organización en su cabeza. Cuando se dispara el stop mental, actúan.

Si no eres disciplinado, no utilices stop loss mentales. Corres el riesgo de perderlo todo. Cuando llegue el momento de actuar, te faltará decisión, te faltará foco. Cualquier distracción será buena para olvidar lo que tienes que hacer. Al final, tus recursos, tu dinero se van.

Tu Agenda

Tu agenda es tu stop loss. El mecanismo es el mismo. Tu agenda también gestiona tus recursos: tu tiempo.

Sabes lo que tienes que hacer. Ahora, puedes organizarlo de dos maneras distintas: en tu cabeza o en el papel. Si lo dejas en tu cabeza, estás utilizando un stop loss mental. Si eres disciplinado y tienes fuerza de voluntad, ¡adelante! Cuando llegue el momento, actuarás e irás cumpliendo tu plan.

Si eres como casi todos, las cosas no serán así. Es probable que te despistes. Que te centres en algo fuera de plan. Que cambies la importancia por la urgencia. Que malgastes tu tiempo. Que no aproveches tus recursos.

El papel funciona. Cuando dejas por escrito qué y cuándo tienes que hacer algo, estás metiendo un stop loss en el sistema. A partir de ahí, no tienes que pensar demasiado (ya lo has hecho, ¿por qué volver sobre lo mismo?). A partir de ahí, sólo tienes que ejecutar. Seguir el guión que has definido.

Tu agenda escrita te ayuda y te dirige. Fija los límites de tu esfuerzo por tarea. Cuando los sobrepasas, no estás gestionando bien tus recursos.

Tu tiempo es como tu dinero. Cuando no cuidas de él se va. El dinero puede volver. El tiempo se va para siempre.

 

Salvador Figueros

Foto: s.o.f.t. / flickr

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