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Ya Has Vendido… ¿Ahora Qué?

Lamentablemente, esta no es una pregunta que se hagan todos los emprendedores. Por lo general, ponen todo el esfuerzo en captar clientes potenciales y convertirlos en clientes reales.

Cuando lo han conseguido, parece que ha terminado el trabajo con ese cliente. Vuelven a poner foco en la captación y dejan que las cosas sigan su curso natural.

Este tipo de comportamiento no ayuda demasiado a tu negocio. Los ingresos de verdad están en el otro extremo. Están en la continuidad que esos clientes tendrán contigo.

Tu prioridad con tus clientes es el contacto. Establecer una comunicación natural y fluida para escucharles, atender sus necesidades y servirles.

El sistema no tiene que ser complicado, pero debes organizarlo correctamente e iniciarlo cuanto antes.

¿Cómo empezar?

Fácil. El cliente ha realizado su primera compra. Es un motivo fantástico para ponerte en contacto con él. Deja pasar unos días (tres o cuatro días) y envíale una nota de agradecimiento.

A la gente le gusta que le agradezcan el esfuerzo. Es una muestra de cortesía y de reconocimiento por haberte entregado su negocio.

Escríbela a mano. La nota tiene que ser sincera. Si utilizas un email o algo parecido, el tema no funciona. ¿La diferencia? Importante. Tu cliente ha realizado un esfuerzo para comprar tu producto y tú le contestas con el material de marketing de la compañía. No es correcto.

Felicítale por su decisión

Sí. Te han comprado un producto por primera vez. Es el inicio de una relación. Tranquilízale. Dile que ha tomado una gran decisión. Que los resultados van a ser fantásticos. Que no tenga ningún temor.

Tus clientes pueden tener dudas incluso después de la compra. Mucho más si son primerizos. Van a agradecer que refuerces su decisión y que te pongas a su disposición para lo que puedan necesitar.

Aprovecha el momento

Tu nota de agradecimiento es un momento perfecto para venderle de nuevo tu compañía. Recuérdale el tiempo que llevas en el mercado. El montón de clientes satisfechos que has ido generando y cuánto te gustaría hacer lo mismo con él.

No es un momento para hacer ofertas. Estás ofreciendo tu agradecimiento y poniéndote a su disposición. Si quieres introducir algo, debes hacerlo como una muestra más de ese agradecimiento (condiciones comerciales fantásticas). Además, el planteamiento tiene que estar relacionada con el producto que acaba de adquirir.

Cuando desarrollas estas estrategias consigues un efecto muy positivo en tu cliente. Le recuerdas su compra. Haces que piense de nuevo en tu compañía y le predispones a tenerte presente en sus próximas decisiones de compra.

Además, le muestras tu voluntad de tener un diálogo abierto con el fin de poder servirle de la mejor manera posible.

En el fondo, todos queremos sentirnos queridos. Tus clientes también. Y está es una buena forma de demostrarlo.

Salvador Figueros

foto: Iain Farrell / flickr

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{ 4 comments… add one }

  • Joel Pinto 27 noviembre, 2011, 22:17

    Hola, Salvador

    Tuve que detenerme a leer este artículo tuyo porque, nuevamente, el título y tema me engancharon. Hay tantas empresas que pierden la oportunidad de estrechar el vínculo con sus clientes una vez que estos han tomado la tan buscado decisión: “Vale, si. Me convenciste. Me lo compro”.

    Y despues de alli, poco pasa. Muy interesante tu post. Compartiendo, y de paso te dejo uno que escribí hace algunas semanas que complemente lo que tu escribes acá.

    Saludos,

    Joel
    http://conocealnuevocomprador.blogspot.com/2011/09/ya-compre-tu-producto-y-ahora-que.html

    • Salvador Figueros 28 noviembre, 2011, 0:12

      Hola Joel,
      Gracias por el comentario. La idea siempre es que lo importante empieza ahora. Que el negocio de verdad empieza ahora y que la relación con tu cliente debe ser tu principal objetivo y para hacerlo correctamente hay que hacerlo sistemáticamente.

      Muy interesante tu artículo (veo que coincidimos hasta en el título).
      Saludos

      • Joel Pinto 8 diciembre, 2011, 14:34

        ¡Pues sí!

        Es que hay cosas que sencillamente son ciertas, y no de otra manera. “Aunque la mona se vista de seda, mona se queda” aunque a veces pareciera que nos empeñamos en hacer las cosas complicadas, cuando realmente no lo son.

        Feliz día :-D

        Recuerda que el lunes publico tu artículo en mi blog :-D

        • Salvador Figueros 8 diciembre, 2011, 18:35

          Gracias por el comentario. Encantado de aparecer en tu blog
          saludos

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